domingo, 31 de agosto de 2014

La polémica del escape libre


Foto: Francisco J. García
En esta ocasión traigo un tema polémico y dividido. Mi intención no es más que mostrar, a mi modo de ver, los pros y los contras y que cada uno crea lo que considere, y por supuesto daré mi opinión.
Recordar que el escape libre es un ascenso rápido realizado desde cualquier profundidad, sin regulador, simplemente expulsando durante el ascenso, todo el aire alojado en nuestros pulmones para no sufrir una sobreexpansión pulmonar.

Estudios estadísticos de DAN (Divers Alert Network) revelan que los accidentes causados por los ascensos rápidos incontrolados, son originados casi exclusivamente por cursos de formación de buceadores. Esto es que este tipo de accidentes suelen ocurrir durante las prácticas en cursos de este tipo de ascenso, bien por que el alumno entra en pánico, se bloquea la glotis o simplemente porque no realiza bien el ejercicio y no expulsa de forma correcta el aire.

Las divergencias sobre la idoneidad de realizar este ejercicio viene dado por las discrepancias de muchos profesionales de evitar todas aquellas acciones de riesgo, que puedan desembocar en un accidente. Si resulta que durante la formación que se imparte a submarinistas, se evitan cualquier situación de riesgo, no tiene sentido poner a una persona en una situación “real” precisamente para que sepa reaccionar bien en esa situación. Lo que hay que enseñar es a no llegar a esa situación y si por desgracia se llega a ese escape libre y ocurre un accidente, pues reaccionar de forma rápida para dar asistencia sanitaria a ese submarinista. Pues a pesar de lo que se nos enseña en nuestra formación, este tipo de accidente extrañisimas veces ha sido mortal o ha dejado secuelas graves.

Por el contrario, la experiencia en la formación, experimentar situaciones reales “controladas”, etc hace que sepamos reaccionar, en este caso expulsando el aire adecuadamente y manteniendo el control, ante un ascenso incontrolado. Este tipo de ejercicios más complejos hacen que ganemos confianza y seguridad en el agua y que nuestro cuerpo y mente controlen mejor el estrés.

Foto: Francisco J. García
Básicamente y para no enrollarme estas son las dos posturas, ambas muy bien defendidas por los profesionales que las apoyan. Personalmente a mi me dio bastante seguridad hacer escapes libres en dos ocasiones durante cursos de formación. Me resulto bastante interesante el ejercicio y creo que es una sensación que se debe de experimentar. El que ocurra un accidente durante un ejercicio de escape es bastante remoto, teniendo en cuanta que el submarinismo es de los deportes con menor índice de accidentes que hay. Sin embargo puedo entender que el hecho de hacer este ejercicio haya personas que les resulte terriblemente estresante, y puedan acabar en un accidente. Pero creo que aquí entraríamos en otro debate y es si todo el mundo está capacitado para el submarinismo. En resumidas cuentas yo si aconsejo practicarlo en cursos como por ejemplo, Rescue Diver o Buceador 3 estrellas, creo que a partir de cierto nivel es importante experimentar situaciones prácticas controladas.

sábado, 12 de julio de 2014

Mayo en Altea

Hace ya muchos meses que comenzó 2014, un año que intenta dejar las cosas en su sitio, que empezó con algún problemilla y que afortunadamente esos problemillas se desvanecieron, en fin al lío.
Foto: Víctor D. Altares
Mayo comenzó con unas inmersiones en Altea. Desde el Club De Submarinismo de Arganda pudimos disfrutar de la zona de Altea, Alfaz del Pí y Benidorm. El agua no estaba aún en su mejor momento, aguas aún frias y poca visibilidad, pero para nosotros, buzos de interior, era más que suficiente. El centro de buceo Celacanto fue nuestro afitrión y como nos tienen acostumbrados todo salío a pedir de boca. Su simpatía, su profesionalidad y sus ganas de que pasaramos unos buenos días de buceo surtieron efecto.
Foto: Francisco  J. García

La Cueva del Enano, la Cueva del Elefante, La Isla de Benidorm, Isla Mediana... fueron nuestras inmersiones. Buceos sin ningún tipo de problemas, de libro como me gusta decir, salvo por un incidente de obligada, seria y honesta reflexión, que no me corresponde a mí valorar.
En cuestión de vida, bueno, se echó de menos mchos "bichos". Salvo por la Isla de Benidorm, auténtico verjel alicantino, el resto sufre esa esquilma de especies que tanto caracteriza nuestras costas.

Intentamos volver a la Cueva del Moraig, una vieja amiga que nos dejó un gran sabor de boca en el pasado, pero Poseidón nos jugó una mala pasada y nos puso un mar muy picado que nos hizo abortar la inmersión aquella tarde... Pero como cuando uno está a gusto siempre tiene alternativas para todo, pues decidimos disfrutar de paseo y playa.

Foto: Francisco  J. García
Recomiendo hacer una excursión muy chula. Subir por el camino que sube al faro de Alfaz del Pí. Un bonito paseo de unos 3km para disfrutar con la familia.

El equipo humano del que goza este club hizo su aparición. La ayuda mutua, el buen rollo, la experiencia, la inexperiencia, las fotos, las risas, la cerveza, el cachondeo, los paseos, las comilonas, el relax...todo queda en nuestras frágiles memorias y en los discos duros de nuestros ordenadores. 

lunes, 16 de diciembre de 2013

Video Cueva del Moraig


Casi un año ha transcurrido desde mi última entrada. Un año dedicado por completo a otros menesteres más familiares. Mi estrenada paternidad que me lleva prácticamente todo el tiempo del que dispongo, ha sido la actividad estrella de este año.
No obstante aunque ha sido un año de poco buceo, sí ha sido un tiempo de reflexión y de ordenar ciertas ideas en mi cabeza. De entender el submarinismo como parte de mi vida, de ver que no es un juego, que se pasa a veces muy mal y que como actividad técnica y de autocontrol, no se debe de dejar solo para periodos vacacionales y pensar que con eso es suficiente.
El mercado del submarinismo, pues es un negocio más, no deja de crecer y de ofrecer muchos momentos subacuáticos dignos de un buen documental. Sin embargo muy pocos se aventuran a pedir más técnica, entrenamiento y calidad a todos nosotros, buceadores mediocres, que como podemos compaginamos esta actividad con nuestros ahorros y nuestro día a día.
En fin, la amalgama de ideas, filosofías y enseñanzas de los más ductos en estos temas.
No aburro más, venga pues un video que edité de una inmersión en la Cueva del Moraig durante el curso de Divemaster.


cueva moraig from Opencito Diver on Vimeo.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Cueva del Moraig

 
Aprovechando unos días buceando y haciendo prácticas para el curso Divemaster, en el mes de octubre, mis compañeros y yo tuvimos la oportunidad de hacer un buceo poco habitual para lo que venimos haciendo. Nos introdujimos en la Cueva de Moraig, situada en la localidad Valenciana de Benitachell. Esta cueva se trata ni mas ni menos que de un río subterráneo de agua dulce que acaba en el mar, cuya desembocadura a través de un túnel no completamente inundado, es francamente preciosa.
 
El acceso a la cueva se hace desde el mar y desde otra cueva cercana, llegando a una precioso pozo de techo abierto de aguas azuladas, donde una haloclina intensa nos sumerge en esa borrosidad tan característica. El agua fría proveniente de la cueva se hace notar, pero no por ello merma nuestro entusiasmo en conocer su interior.
 
Foto: David Hernández
 
 
Foto: David Hernández
Desde este "pozo abierto" (no se si es correcto llamarlo así, quizá cenote sería más adecuado) y atravesando una zona de muchas piedras y difícil acceso, nos sumergimos en la cueva que comienza con un pronunciado descenso. Su galería es amplia, llena de fragmentos de rocas caídas, que marcan el camino hasta que llegamos a un punto donde la galería es uniforme, nivelada y recta. Avanzamos pausadamente disfrutando de semejante experiencia de aislamiento, controlando nuestro lento avanzar. Una angulosa curva a la izquierda y un severo cartel de explícito peligro nos advierte del riesgo de avanzar, así que, como obedientes soldados, ponemos fin a nuestro avance. No pretendemos adentrarnos en las entrañas de la tierra, sólo poder experimentar la sensación de estar ahí abajo de un forma segura y controlada. Con haber explorado la entrada a la Cueva del Moraig y su bonito acceso desde el mar nos damos por satisfechos.
 
Foto: David Hernández
 
Como sensación curiosa cabe destacar las ganas de seguir adentrándote en sus claras aguas tras el cartel de peligro, afortunadamente nuestras mentes sensatas nos muestran el camino de salida en dirección opuesta al cabo guía que comienza en ese punto.
 
Fotos, vídeos, risas y un desagradable final (que nada tiene que ver con el buceo y que no voy a mencionar) es lo que nos llevamos. La experiencia ha sido fantástica y aquí sólo relato una pequeña parte, el resto queda para nuestras memorias y nuestros encuentros.

Foto: Francisco J. García
 

jueves, 6 de septiembre de 2012

La mala racha de accidentes de este verano

Foto: Francisco J. Garcia
Pensando un poco sobre el elevado número de accidentes de buceo que llevamos este año en las costas españolas, he encontrado estas palabras del jefe de los GEAS de Girona, que puede servir para pensar sobre nuestra seguridad en el agua.
El artículo es más corto de lo que a mí me gustaría y veo mucha interpretación por parte del redactor, pero bueno, creo que la intencionalidad en el mensaje es claro. He visto en algún foro un debate interesante al respecto, bueno, me falta información para hacer una buena valoración personal. Los centros echarán la culpa al usuario mal preparado pero muchos vemos burradas con fines recaudatorios en los centros de buceo, en fin, cada uno arrima el ascua a su sardina.

Aquí el enlace de las palabras de Fernando Aguirre.

viernes, 31 de agosto de 2012

Descubriendo El Bajo de Emilio en Mazarrón

Aprovechando unos días de vacaciones en Mazarrón, quise probar un centro de buceo y una zona que nunca había buceado (me quedan tantas). Me pasé directamente por Buceo Hispania para conocerles y poder reservar al menos una inmersión. Muy amablemente Elba me recogió el teléfono y al cabo de un par de días me llamó para ofrecerme una inmersión. A las 5 de la tarde de ese mismo día, me planté allí dispuesto a disfrutar de una tarde de buceo. Después de las preguntas de rigor: titulación, si conocía la zona, etc. zarpamos rumbo al Bajo de Emilio o también llamado Bajo de Fuera. Esta zona es la cresta de una montaña submarina cuya profundidad oscila entre los 14 y los 30 metros. 

La inmersión se prometía tranquila, pues solo éramos 4 personas. Llegamos al punto de inmersión, había algo de corriente pero sin problemas, bueno, para ser sincero, venía una pareja de galeses que se pegaron una buena paliza a aletear para llegar a la boya de fondeo, tuvieron que tomarse un tiempo para estar en condiciones de sumergirse.
Bueno, bajamos por el cabo y primera sorpresa ¡17ºC!, un frío que pela a partir de 12 metros. En fin es lo que tiene el Mediterraneo, este mar tan imprevisible. Esto no viene en los vídeos de buceo, jeje. Proseguimos la inmersión con este frio a buen ritmo, viendo mucha vida pequeña, castañuelas, sargos, pejeverdes, un pulpito en su agujero, etc. pasamos por el monolito de Emilio, la estatua "La Gorda", bordeamos este bonito bajo hasta llegar a los restos de una pequeña embarcación y muy cerquita nos encontrarnos con un bonito y deteriorado pecio. 
La visibilidad y el poco aire de la pareja de galeses no nos permiten adentrarnos en el azul para explorar otros dos pecios cercanos, en fin, lo dejaremos como excusa para volver. Bicheamos un rato más disfrutando de esa pequeña vida que reina en el bajo, la vida "gorda" (entiéndase meros, espetones, langostas, etc) no estaba por la labor ese día y volvemos al cabo sin mayor problema. Hacemos nuestra parada de seguridad de rigor, al barco y vuelta al centro. Durante el trayecto charlo con Jesús, el guía, de la inmersión, de las aletas, de los pecios de la zona, etc. después, muy amablemente me enseñó un plano del bajo con el recorrido realizado, los pecios de la zona y sobre todo el pecio del Patrullero o Dragaminas P-51 (fue ambas cosas). Este ultimo barco lo anoto como futura inmersión.


La verdad que fue una inmersión muy agradable y tranquila, he quedado muy satisfecho con Mazarrón, con Buceo Hispania y con su gente. Espero repetir y seguir descubriendo esta zona Murcia que, particularmente, me encanta.

viernes, 24 de agosto de 2012

Inmersión en El Naranjito

El Naranjito, como comúnmente se conoce al barco "Isla Gomera", es un pecio ubicado en el Cabo de Palos.
Es un pecio sencillo, de 62 metros de eslora, hundido a 43 metros de profundidad. Si las corrientes y la visibilidad son buenas, como fue mi caso, se disfruta mucho su visita.
Bajamos por el cabo rodeados de un azul oscuro profundo hasta que poco a poco se vislumbra el contorno fantasmal de su proa. Primero recorremos su cubierta, pasamos por encima del castillo central hasta llegar hasta su popa, para penetrar por una de sus muchas ventanas abierta en su sala de máquinas. Desde aquí de forma lenta vamos observando todos sus detalles, su gran vida, su envejecimiento. Llegamos a la bodega, es una tentación no adentrarse pero pasamos por encima de ella hasta volver a llegar al castillo central. Continuamos sobre su enorme bodega de carga, en otro tiempo llena de naranjas hasta que el mar se las tragó.

El barco está bastante entero, reposado en posición de navegación como esperando proseguir su marcha. Sin apenas darnos cuenta volvemos al punto de inicio, su proa, pero antes de llegar nos metemos en el camarote del que fue su capitán para salir por una abertura del casco.

Con una profundidad máxima alcanzada de 38 metros (la hélice está a 43) comenzamos el lento ascenso a superficie por el cabo lleno de mejillones y con una deco de 3 minutosen nuestros ordenadores. Es una inmersión sencilla si el mar lo permite, más bien corta debido a su profundidad y evitando la deco. Es el primer pecio, digamos serio, que realizo y la experiencia ha sido muy gratificante.
La inmersión la realicé con el centro de buceo Islas Hormigas y quedé gratamente satisfecho por su profesionalidad y buen hacer. Espero poder repetirla y detenerme en algunos detalles de la maquinaria del barco que me han llamado laatención, así como algún congrio y morena escondidos entre su amasijo de hierros envejecidos.